Es la construcción más importante y estudiada de Palenque. Fue erigido hacia el año 675 d.C. durante el gobierno de K’inich Janaab’ Pakal, y destaca por su arquitectura imponente, su función funeraria y su excepcional contenido histórico.
Su nombre proviene de las largas inscripciones jeroglíficas grabadas en tres grandes paneles dentro del templo. Estos textos, entre los más extensos del mundo maya, narran la historia de la dinastía palencana, los acontecimientos del reinado de Pakal y elementos religiosos relacionados con la creación del mundo.
En 1952, el arqueólogo Alberto Ruz Lhuillier descubrió una escalinata interior sellada, oculta durante más de 1,200 años. Esta conducía a la Cámara Funeraria de Pakal, donde se halló su majestuoso sarcófago monolítico, acompañado de cerámica, ofrendas y la famosa Máscara de Jade, símbolo de realeza y renovación.
El templo combina significado político, religioso y cosmológico. Su diseño en nueve cuerpos escalonados representa los nueve niveles del inframundo maya, mientras que su ubicación domina el paisaje de Palenque como un monumento a la memoria del gran gobernante.
Tumba de la Reina Roja
La Tumba de la Reina Roja es uno de los hallazgos más importantes dentro del Templo XIII, un edificio ubicado en el corazón ceremonial de Palenque. Recibió este nombre debido al color rojizo que cubría los restos de la mujer que fue enterrada allí, causada por el uso de cinabrio en su sepultura.
La tumba perteneció a una mujer de alto rango, posiblemente una reina o miembro de la realeza maya, aunque su identidad exacta aún genera debate entre los arqueólogos. Su descubrimiento permitió comprender mejor los rituales funerarios, la organización social y las costumbres de la élite en Palenque durante el periodo Clásico.
Dentro de la tumba se encontraron restos humanos acompañados de ofrendas ceremoniales, como joyería de jade, cuentas de piedra, cerámica y objetos de valor simbólico. La riqueza y el cuidado de la sepultura reflejan la importancia de la persona enterrada y la sofisticación de la cultura maya en esta región.
El Palacio:
El Palacio es uno de los conjuntos arquitectónicos más grandes y complejos de Palenque. Construido y ampliado entre los siglos VI y VIII d.C., funcionó como centro político, administrativo y residencial de los gobernantes mayas.
Este majestuoso conjunto se distingue por sus patios interiores, amplias galerías, pasadizos, cuartos ornamentados y una compleja red de drenajes, lo que demuestra el avanzado conocimiento arquitectónico de los mayas palencanos. En sus muros se conservan relieves y tableros que representan ceremonias reales y escenas simbólicas.
Uno de sus elementos más característicos es la Torre del Palacio, una estructura de varios niveles que pudo servir como observatorio astronómico, punto de vigilancia o símbolo del poder dinástico. Su diseño es único en todo el mundo maya.
El Palacio también albergó espacios dedicados a rituales y actividades de gobierno. En él se encontraron tronos, glifos y esculturas relacionadas con la figura de K’inich Janaab’ Pakal y sus sucesores.
Por su complejidad arquitectónica y su importancia histórica, el Palacio es considerado uno de los ejemplos más sobresalientes de la ingeniería y el arte maya clásico.
El Grupo de las Cruces es un conjunto ceremonial clave en Palenque, construido durante el siglo VII d.C. bajo el gobierno de K’inich Kan Bahlam II, hijo del célebre gobernante Pakal. Este complejo está formado por tres templos principales: el Templo del Sol, el Templo de la Cruz y el Templo de la Cruz Foliada.
Su diseño tiene un profundo significado religioso. Cada templo representa un aspecto del cosmos maya y de la renovación del poder real. En los tableros interiores se muestran escenas donde Kan Bahlam participa en ceremonias sagradas, recibiendo símbolos divinos que legitimaban su autoridad como heredero.
El Templo del Sol destaca por su tablero con un escudo solar sostenido por figuras sobrenaturales. El Templo de la Cruz simboliza la montaña sagrada y contiene una de las inscripciones más importantes de Palenque. El Templo de la Cruz Foliada representa la fertilidad y el renacimiento, con un intrincado árbol sagrado rodeado de motivos vegetales.
Este conjunto no solo es una de las obras maestras del arte maya, sino también un testimonio del pensamiento religioso y del refinado programa político-ceremonial de la dinastía de Palenque.
Es una de las estructuras menos grandes pero significativas de la zona arqueológica de Palenque. Forma parte de los complejos ceremoniales y residenciales que rodean el centro del poder de la antigua ciudad maya. Su nombre proviene de la época colonial, cuando se le asoció con un edificio utilizado por autoridades locales, aunque originalmente fue construido con fines ceremoniales y religiosos.
La estructura consiste en un templo de una sola cámara sobre una plataforma elevada, con escalinatas que permiten el acceso a su espacio superior. En el Templo del Conde se realizaban rituales vinculados a la élite palencana, y su diseño refleja la arquitectura clásica de Palenque, caracterizada por muros finamente elaborados y proporciones armoniosas.
Aunque no alberga los relieves más conocidos de Palenque, su ubicación estratégica y su relación con templos vecinos lo convierten en un punto importante para comprender la organización urbana y ceremonial de la ciudad.